lunes, 30 de mayo de 2016

Poseidón, la divinidad de las aguas

Neptuno es un dios romano igualado a Poseidón. Antiguamente existían unas fiestas que se celebraban en pleno verano, exactamente el 23 de julio, denominadas “las neptunales” y que estaban dedicadas a Neptuno. Este dios era tan importante, que al general romano Pompeyo el Grande le gustaba que le llamaran “hijo de Neptuno”.
Escultura de Neptuno en La Granja (Segovia)
Escultura de Neptuno en La Granja (Segovia)

Poseidón es hermano de Zeus, y dueño de la grandeza del mar y los seres que en él viven. Es señor de los maremotos, tormentas y terremotos. Permanentemente acompañado de su tridente, se le representa de pie sobre un carruaje arrastrado por animales imposibles. Es un dios de gran poder, pues con su tridente puede desatar tempestades y hacer brotar fuentes de las rocas.


Sus padres son Cronos y Rea, pero él crece junto a mujeres mitad marinas y mitad terrestres, que tienen la facultad de provocar el granizo y la lluvia.
Cuando Zeus vence a su padre, los hermanos optan por repartirse sus territorios. Zeus se queda con el cielo, Poseidón se convierte en el señor de las aguas y a Hades le corresponde el mundo de las tinieblas.
Cuando pasa el tiempo y los seres humanos crean ciudades, cada dios opta por una que será su feudo, donde le adoren y le hagan ofrendas. A Poseidón le toca una isla oculta denominada “la Atlántida”.
Beatriz Moragues - Derechos Reservados


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